Nieve, nieve.
Este páramo con tanta nieve,
Y yo, ni he besado el lago,
ni he velado por tus ojos.
Hay sonidos acurrucándose,
hay fuego blanco y agua negra.
Nieve, nieve.
Los pies anclados en la lenga
y los chirridos metálicos,
acompañando al viento.
El bosque es una boca,
que insufla.



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