Quiero recibir
la hostia sagrada de tu compañía
y que tú disfrutes de la mía,
y que mirándome a los ojos
y sin eufemismo
me digas si te pasa lo mismo,
que cuando llegues a la «ye» de la duda
tu intuición te dé la certeza,
y si soy la mujer que te interesa,
intentar sea la respuesta.
Todos cargamos buenas intenciones
yo también tengo las mías,
entre ellas diría
que la responsabilidad afectiva
me parece la forma efectiva
para un buen comienzo,
aunque en el fondo pienso
que tácitamente
ser protocolario con lo que sientes
pone de frente tus prevenciones.
Por ahora, mucho gusto,
me agrada que hayamos coincidido
agradezco al azar la fortuna
de poder conversar contigo.
Solo quiero que sepas
que a sufrir no estoy dispuesta
que me doy permiso de vivir y de sentir,
que hay caminos que no quiero repetir
y que antes de vivir otro naufragio
prefiero bajarme del barco y dejarlo así.

Mafe Piñeres
@mafepineres
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