Llama a mi puerta,
grita mi nombre,
desordéname la vida,
rompe el colchón
e impregna de olor
cada uno de mis rincones secretos.
Dame un día de exclamaciones
y trescientas noches de interrogantes.
Haz que siga valiendo la pena
luchar en esta guerra
donde mi única trinchera
se esconde entre tus piernas
y se pierde en mi boca.

Alba Guillén
@_albaguillen
Leer sus escritos

Replica a Anónimo Cancelar la respuesta