Existe un impreciso punto inespecífico
montado en el fatalista intersticio
producto de excomulgarse ilusoriamente
las características espectrales de un fantasma
que no cesa de pujar las condiciones
a favor de una aseveración permanente.
Avasallante preludio heterónomo,
conjugando cuantas pérdidas fueran posible
de ser asimiladas a cuenta de una negación
definida como absolutamente devastadora,
la del desencuentro elemental
entre habituación y deseo.


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