Ursus maritimus

Créeme que no quisieras.
No niña, no quisieras.
Que repentinamente,
vuelto úrsido glacial,
ya no te hable ni te sienta.

Y nuestros besos tibios,
¿Qué sería de ellos?
Quizá apagados huyan
sobre la aurora boreal.

Y yo grande, blanco,
vigoroso y mudo,
Mi rugir no te trona.
O no te alcanza.

Tal vez ya no exista,
tal vez derrotado,
en este duelo conmigo,
de núcleo helado.

De este eterno letargo
despertaré algún día,
esperando volver a verte.

kabur escritor poeta

Kabur
@kaburrrrrr
Leer sus escritos

52 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas