Estoy sacando los puñales
que les clavaron a mis ancestros.
Tenemos que remover la tierra
en la que enterraron nuestros pies;
esa tierra llena de pecados
—sin nombre—
que nos mantiene inmóviles.
Patear el suelo,
romper las cadenas,
liberar las voces.
Estoy sacando a pasear a los demonios
que me dejaron en herencia mis ancestros.
Hay que limpiar la herida, hermana,
retirar el estigma que supura
años de cabezas gachas.
Afilar la rabia,
remendar los cortes,
liberar las voces.

María Peralta
mariaperalta.net
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