Cruje la rama sobre mi cabeza,
a tu nombre no lo arrastra ni el viento,
el sol me engulle cuando al tacto siento
el arisco abrazo de la maleza.
De esta piel rasgada por la corteza,
de esta ausencia, de este otoñal momento,
han caído las hojas del tormento
que nace del frío de tu crudeza.
En la monotonía del relieve,
cuando mis llamas salgan al acecho
de los brotes que el silencio promueve,
regarán mis dedos tu piel de helecho
y como esclavo de la oscura nieve
matará tu aliento mi ardiente pecho.

Andrés Torres Acuña
@andy.acunha
Leer sus escritos

Denis Beuthner Moreno
@denis.bemo
Leer sus escritos


Deja un comentario