En una taberna con olor a whisky caro
bailo con un hombre de traje negro
sombrero plateado. Huele a puro habano.
El pianista mueve sus dedos enajenado
suda su cuerpo entero y entero
agita su pecho sobre el blanco y negro.
¡Alicia!
Dificil encontrarte en este bar y en este mundo
aunque te busco para bailar un tango
de Chavela. Esa voz sabe a ron dorado.
Y el barman de ojos felinos pone la última
mientras observa con deseo nuestros movimientos.
Son las 2:00 hora solitaria en una callejuela.
La noche oscura apacigua mi angustia
también el ron y el son y las caricias
con pasión.

Natalia Sola
@nataliacabanillassola
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