El mundo que estalle lo hará desde el silencio, cuando tus labios estén sellados pero tu alma haya iniciado su propia revolución.
Parecerás vulnerable cuando la luna te bese triste las noches en que los borrachos malgastan las palabras. Te rendirás en tu pureza. Habrás aprendido el lenguaje de los sueños.
Me gusta cuando callas, no porque estés como ausente, sino porque sabes exactamente cuándo abrir tu boca de papaya para regalar poesía al mundo. El resto del tiempo eres flor de loto, camino de libertad para quien te recorre, blanco atisbo de una esperanza que creía ya perdida.
El mundo que estalle lo hará desde tu pecho. Te abrirás dulce como una naranja y en una canción nos contarás de tu paciencia ante la vida y de tu templanza ante la muerte. Bordarás un sepulcro para descansar cuando termines de mostrarnos que tan solo el respirar nos pertenece.

Laura Carrillo Palacios
@laia_bonheur
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