¡No más!

Nos agredimos con la fuerza del odio acumulado, transados en una orgía bélica hasta que la detonación interrumpió la danza macabra y el sonido de las sirenas me hizo entrar en pánico. Caí sobre mis manos temblorosas aferrando aún el cuchillo y sintiendo que mi vida se esparcía por el suelo como la sangre de los cuerpos inermes de un padrastro abusador y de mi madre golpeada.

pathos juan hernande

Pathos
@pathosrelatos
Leer sus escritos

45 visitas

Deja un comentario

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas

Descubre más desde Letras & Poesía

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo