Y entonces duermo
en un intento desesperado por acelerar al tiempo.
Dejo de peinarme, de arreglarme.
Y es que nadie verá
el look funk improvisado que hoy llevo.
Desando con apenas ropa por la casa.
Y es que nadie va a reclamar
por la vestimenta que llevo hoy.
Con algo de ánimo,
echo a andar mi reproductor.
Deposito mi esperanza
en alguna otra voz que no sea la mía
y comienzo a socializar con las frías paredes,
que son, a fin de cuentas,
la más cálida compañía
que me brinda
mi soledad.

Letty Cantalapiedra
@lettisuca
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