Quería escribirte un poema
y que te quedaras,
sostener el peso de tu pena
con mis lágrimas,
esperar a que saliera el sol.
En lo que hacemos se oculta
la magia de lo no dicho,
pero tú no has hecho nada,
y yo he dejado de escribir
sobre el amor.
Ya no espero que te quedes;
quien no desea quedarse
es libre dos veces.
Para mí, la libertad tiene otro nombre:
nace de la introspección,
de esos espacios incómodos
que nos fortalecen,
y de las conversaciones sin razón.
No hablamos el mismo idioma.
Si vuelvo a renacer,
quiero respirar el mundo.
Hoy sigo sin entender
por qué la ternura
ha abandonado tus ojos.

Yamila Alvi
@yamila_alvi
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