Lumbre en la herida

Los rebordes afilados de las palabras
se clavan,
desgarro en la carne,
latigazo invisible, sangre que no se ve,
pero arde.

He aprendido a esquivar las sílabas
como quien esquiva cuchillas en el aire,
a tejer un escudo de silencio
y a guardar en mi lengua
la ternura que no recibí.

Hay palabras que hieren para salvarnos,
verdades que como puñales entran
y, al salir,
dejan la herida abierta
para que respire la luz a través de ella.

No sé si el dolor es castigo o regalo,
solo sé que después de cada corte
queda una cicatriz que me recuerda:
la boca también es espada, puñal afilado,
pero en mis manos
será siempre lumbre,
luz en la senda oscura.

Y si algún día
tengo que elegir entre herir o callar,
elegiré ser raíz, cimiento,
sostener el mundo en silencio,
y dejar que mi voz,
cuando llegue,
sea mar en calma.

María Peralta
mariaperalta.net
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4 respuestas a «Lumbre en la herida»

  1. Qué hondura tan delicada la de tus palabras.
    A veces el silencio es el único escudo que tenemos, y aun así duele más que el golpe que evitamos.
    Leer este poema es reconocer que la herida también puede ser luz, que no siempre elegimos entre callar o herir… a veces solo intentamos sostenernos sin rompernos.
    Gracias por nombrar con tanta belleza ese filo que todos conocemos.

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    1. Gracias por sentir y apreciar este poema. Fue difícil componerlo con la herida aún abierta. Hoy estuve escribiendo sobre lo transformadora que puede llegar a ser la poesía, a veces se siente como gotas de mar sanadoras.
      Un abrazo enorme.

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  2. Que belleza de poema. 🌹

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    1. Gracias por sentirlo ❤️

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