Borde y pliego

Cada caricia es nueva, como la madrugada
Piedad Bonnett

Si cristalino es el reflejo de la cópula,
solo una lámpara
tenue como el brillo del tiempo
confiesa en la pared a las amantes.

Una mujer recupera en otra mujer el sabor
de la noche arrancada, la huella anterior
de los bordes que se abren
y se cierran en los otros.

Cada caricia es nueva, como la madrugada,
y en la temblorosa pintura del deseo
resurge
acontece de nuevo el beso
escondido en los pliegues
                                 antiguos del cuerpo.

isabel jimenez rodriguez escritora poeta

Isabel Jiménez Rodríguez
@isamyths
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