De repente son muchos rostros
que se amotinan en mi memoria.
Y ninguno pertenece a la locura.
Todos son rostros cuerdos,
sensatos y recios,
con la vida resuelta
y el amor intacto.
Y a mí el pasado me desgarra
los anhelos
y el presente me desdobla las certezas.
A lo mejor
solo tengo resuelto
el olvido que seré.
Lo demás está por verse.
No quiero más de aquellos rostros
que lo tienen todo claro,
que ya saben lo que quieren
y que lo que quieren no soy yo.
Quiero la paz que acaricia
sin apremio,
aquella paz que ya es mía,
pero no sé cómo aceptar.

Carolina Palacio Ramírez
@carolinapalacioramirez
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