Hay lobos que merodean en mi cabeza
hurgan mis pensamientos de manera sigilosa
intuyen mis miedos
clavan sus colmillos en mis entrañas
mientras acaricio el terciopelo de sus cuerpos
y con mis garras les arranco dos mentiras
que el amor por sí solo es suficiente
que guardar silencio es de valientes
Hay lobos escondidos en mis adentros
y cuando caen rendidos, intento y no consigo
abandonar este bosque de medianoche
comprender que los miedos se alimentan
dando la espalda a la desnudez más cruda
y se ahuyentan sosteniendo la mirada
a la luna llena
a la noche oscura

Verónica Aguilar
@tintacontraluz
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