legañas polvo

es la noche y
me arrebujo en la oscuridad
celeste de una estrella que huye
hacia las fibras
trémulas de la luna cuán
ridículos estos ínfimos
sentimientos quiero
volver los recuerdos revolverlos
siento una calma
impotencia que no debería jamás
acompañarme entre los bucles del
pensar pero insiste
en bullir constante
ululando sus pesares a
la angustia a la
congoja de los pueblos donde
las culturas huyen
despavoridas en busca
del cambio imperante
de la compasión ausente
la imaginación surte sinfines
de improbabilidades
torrentes de sangre
airada seres inteligentes
se embravecen ante miríadas
carmesíes y la vileza la
corteza de la propia
gente hunde urde
comienzos retoños y eternos
finales antes
la ruina que la paz
la paz que la guerra
la guerra que la gloria
la voz ha sido siempre tácita y
nunca los dioses han precedido sin
aquesa humanidad impuesta
no es único el anhelo de
prorrumpir en llanto cuántos
por favor cuántos
veo platos vacíos aplastando
macilentas lágrimas recorren
surcos de huesos enervados cien
esperanzas sisean mil estallidos
tronan el adiós es el arma de los
pobres el perdón
queda adscrito a la venganza
ya no puedo abrir los ojos bajo
el polvo queda el desierto solitario
donde habitan restos ensangrentados

pablo alejos flores autor escritor

Pablo Alejos Flores
@pabloalejosflo
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