Dos niños con cabezas de mirlos
revolotean
buscan pipas, chuches y papas fritas,
pero mamá está mirando,
falta poco para la comida.
Dos niños como dos rapaces
planean entre fogones.
Cuidado, mi niño, te vas a quemar,
dice la abuela
mientras sus manos prensan el queso.
Prensa que te prensa,
las manos beben el suero
blando manjar para todos.
Dos niños como dos estrellas
juegan a los pies de la mesa
es su castillo, un secreto,
para los adultos una fantasía
para ellos: todo un misterio.

Elisenda Romano
@elisenda.romano
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