Una lengua que sabe a lluvia
lame la tierra mojada de mi vientre,
oscuro círculo negro
sobre el que orbitan dos estrellas
que son los ojos de la lengua.
Limpia y vacía la entraña,
ya no queda lengua,
ni mirada ni carne de palabra,
sino yo misma frente a la niebla,
frente al deseo de un otoño
que deshaga mi corazón
que es incapaz de sentir nada.
(Nada es todo de ti).

Miriam González
@mer_adonai
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