Nada sucede en Granada sin que el tiempo lo sepa
mientras nos apresuramos a cualquier mirador
para encontrar las primeras arrugas del día
de una ciudad nazarí que se guía por sus instintos
hasta que caen los claros desde la Sierra Nevada
dejando en sus calles un destino inesperado.

Kervin Briceño Álvarez
@prisonerofideas
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