Un mar en calma

Me siento
paisaje que se baña
bajo la duna
camina desnuda
por la intemperie
y goza de la calma
hasta que la mar anida.
Dejo de ser
cuando me quito la piel
y la regalo a otros matices
cuando me abandono a la sombra.
Construyo un castillo,
alcázar de mis sentidos,
para vivir cada día
sin que me abandone.
Mi fortaleza es la montaña,
el pecho que mama leche
y la mar como muralla.
Soy todo aquello
que un día predije,
vuelo con mis propias alas,
no tengo que tomarlas prestadas,
puedo tejer mi propio pensamiento
y hablarle a las olas
con calma.

elisenda romano escritora

Elisenda Romano
@elisenda.romano
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