Cómo superar lo que no será,
sobrevivir la encrucijada estéril
de las dudas yermas del insomnio;
continuar, pese a que debas para siempre
abrazos, arrullos y tardes de cumpleaños.
A veces, no hay solución plausible
para que los días del brumoso pasado
convivan dóciles con lo venidero,
la realidad lo impregna todo,
no hay más que dolor absurdo
en la incertidumbre de lo que podría ser.
Así que, compréndeme si me oculto,
si rehuyo los mensajes de cortesía,
he aprendido que amar
es también saber alejarse,
saber perder.

Juan Carlos Ruiz Redondo
@jcruizredondo
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