
Quiero imbuirme de miedo en los sueños,
un miedo de fieros fueros internos
que en concilio sacudan mi cuerpo
de prados, amantes y versos diestros,
de belleza innata y deseos cuerdos,
de amaneceres tiesos, de tiempo
y enfrentarlos con mi alma en mano,
a corazón abierto,
destapando las carencias del afecto.Quiero nunca estar despierto,
escribir mi futuro sabiéndolo cierto,
borrarlo más tarde
como suaves huellas de orilla
esperando que los vistan las olas
y volver a hacer bocetos,
contemplarme en nuevos retos,
realizarlos, realizarme,
empezar de nuevo.Me pienso soñando despierto.
Me quiero soñando despierto.Quiero saltar por las horas
avanzando, retrocediendo,
tener aspecto de tardo,
de ingenuo, de excéntrico,
por correr detrás de los coches
como un chucho famélico
con semblante de desconcierto,
por querer que estén atentos.Y si preguntan por qué,
es sencillo:
como mejor pertrecho tengo
el corazón de par en par,
abierto, latiendo, conociendo.



Deja un comentario