Malsueños

Ya ha aprendido el tacto de ese cuarto infinito de pared oscura, de esperanza nula, donde las pesadillas que nacen hacen mella en el alma y las manos que ahuyentan fantasmas se sienten menos manos y más esclavas.   Malsueños, son los malsueños que se mecen cada noche en una mente de cuna, en unaSigue leyendo «Malsueños»

Hasta el último siempre

Pregúntate por qué las nubes que cubren el cielo son sólo tuyas y no del mundo entero, pregunta a tus miedos quién es tu verdadero dueño, pregunta hacia adentro y dime a qué suena tu eco. La silueta que traza tu cuerpo en el suelo es un adulto incompleto, la de un niño que estáSigue leyendo «Hasta el último siempre»

Conversaciones de medianoche

Soy quien dice que si muere de repente ha malgastado su vida, pero todo sigue, porque tiene tiempo todavía. Quien sueña con el cielo en vez de alzar la vista, quien no lleva reloj porque nunca tiene prisa, nada llega para quien nada espera, nada ansía aquel que nunca sueña. La ambición es un señuelo:Sigue leyendo «Conversaciones de medianoche»

El amor

El amor es un préstamo del tiempo que embruja los sentidos, que engaña el pensamiento. El amor como vórtice del alma, el placer de los sentidos infinitos que cuentan los minutos, los olores, los suspiros. Un amor simplista, un amor de casta que trasciende al plebiscito, que cuenta los diminutos valores, no los cirios. NoSigue leyendo «El amor»

Fuensanta

Yo sé que tú, fuente del amor, -decía- volarás en playas naturales y al margen de la cirugía extirparás el aliento a jóvenes vivales. Siendo tu mente piloto del aire, dueña e inocente, yo, en mi nido de algodón soñaré que sueño que sueñas, y pondré a remojo el corazón. ¡Qué tarde se hace temprano!Sigue leyendo «Fuensanta»

El sinsabor de mayo

Hay un paraíso ahí fuera donde yacen nuestras lides; se enmascaran, perplejas, las estrellas en deslices y, sorprendidas y exhaustas estallan en colores que viajan en el tiempo del sentido del espacio. Hay un paraíso ahí fuera que está lleno de matices; de tragedias y de amores, amores púrpura en cálices que arden de soslayo;Sigue leyendo «El sinsabor de mayo»

Pre-humanos

Estoy podrido. En el viento sólo existen los tornados, nada de brisas plácidas que acaricien a los desamparados. Fijaros en los cortes: las grietas en mis ojos que una vez fueron faros, ahora, me dan de lado. No hay nadie que palie la enormidad de este tinglado, ni timbre para bajarse hay, ni grados paraSigue leyendo «Pre-humanos»

Tierra de migajas, país de palomas

Bienvenidos a España, un país de migajas. Tierra de palomas donde uno elige conformarse, tierra de mucho pan y poco arte. Aquí encontrarán los mejores montes, las mejores playas; también una mordaza canalla. Las mejores plazas, donde rodear a un animal a punta de lanza con menos templanza que maña es fiesta de nación ySigue leyendo «Tierra de migajas, país de palomas»

Poema del alma (parte 2)

  Calibrar el alma es proporcionarse asfixia: nadie sabe de ella que está escondida como la voz en el ruido, luego la hostigan, sin entenderla; nuestro pensar es enemigo: ella se esfuerza, siente y ruega por hacerse hueco, por tener testigos. Nadie la atiende y marginada, se escapa y nadie sabe donde se va, peroSigue leyendo «Poema del alma (parte 2)»

Poema del alma (parte 1)

Si uno sacude con ansia el árbol bajo el que se tumba, esas ramas marrón ceniza que le dan sombra, pronto, cansadas, dejarán de dar hojas y que será de las semillas que a flor se postulan si el sol que las cobija ahora las quema, las abruma… Si uno se mece en la cunaSigue leyendo «Poema del alma (parte 1)»

El poema sin título

He perdido la noción del tiempo con las maletas en la mano esperando un avión, mientras decido qué querer con mi lamento evitando eso de ser uno más del montón y eso de que todo lo que brilla no es oro es cierto, he visto nebulosas dentro de un corazón, cuando sepan qué plantar enSigue leyendo «El poema sin título»

V

– Siempre que necesite coger aire busque el mar; qué ironía, que uno pida ir al lugar donde el ser humano no respira. Allí los demonios se adormecen frente al mar que es un gigante en calma, las luces que van no vuelven y se zambullen sin gasa las heridas en la orilla. Reverberan enSigue leyendo «V»

He estado pensando

He estado… pensando estos días. Pensaba, mientras mi pecho se agitaba, frágil, entre las sábanas de mi cama en qué consiste ser feliz, ahora que puedo, si cuando uno lo es no se encuentra compartiendo. No me crece la nariz si digo que conozco el hueco dentro de mi mismo, esta ánfora desdibujada que tieneSigue leyendo «He estado pensando»

Las guerras

Se decía sobre los ejércitos que sólo los muertos conocen el final de la guerra y yo siempre he pensado que la única guerra que quiero vivir es la vida. Resulta, además, que maneras de vivir hay muchas y por tanto, cada uno enarbola su sable en la causa que le parece más justa: losSigue leyendo «Las guerras»

La criba de las horas

He perdido de vista la cuenta de las horas, ya pasadas, que se van, si las dejé allá fuera, si las dejé en la acera ya da igual, ya han pasado el frío como yo lo entiendo, la angustia de tiritar. Ahora que empatamos, nos decimos la verdad. Ya no están ni las manchas deSigue leyendo «La criba de las horas»

Nunca estar despierto

Quiero imbuirme de miedo en los sueños, un miedo de fieros fueros internos que en concilio sacudan mi cuerpo de prados, amantes y versos diestros, de belleza innata y deseos cuerdos, de amaneceres tiesos, de tiempo y enfrentarlos con mi alma en mano, a corazón abierto, destapando las carencias del afecto. Quiero nunca estar despierto,Sigue leyendo «Nunca estar despierto»

Las comas que aguantan las frases

Las comas que aguantan las frases, las camas que aguantan los sueños, los niños huyendo de clase haciendo del sueño su reino. Los cielos manchados en braille, la lluvia manchada de empeño, la brisa surcando los mares creando sueños en el viento. Las liras repletas de sangre, el poeta que frunce el ceño, la vidaSigue leyendo «Las comas que aguantan las frases»

Ese soy yo

Son los versos mudos los que acomplejan al olvido, los que estiman el silencio cuando cae por su propio peso, los que ceden al delirio del paseo de la cuerda floja que se convirtió en el mundo que dirige a mis títeres deseos. Yo soy el que pinta las paredes cuando las cosas van malSigue leyendo «Ese soy yo»

El ser durmiente

A ver… No sé como decir que he salido de un absurdo, de un camino baladí de césped mustio y caminos abruptos donde no he de volver, donde el mundo es menos mundo… donde no he de volver. Dormitaba con el ruido, entre los albores de la tarde, de las aves primerizas en su nido,Sigue leyendo «El ser durmiente»

Aurora

En una mañana templada donde el sol era una nube con complejo de Dios nacía Aurora envuelta en sábanas, silenciosa, taciturna, taimada. Rompió el hábito de lágrimas, rechazó cuna y biberón, puso pies en polvorosa buscando pintar un mundo mejor. Pasaron años, años y años, los edificios fueron murallas donde sentirse protegida, las montañas losSigue leyendo «Aurora»

Supongo que los pies

No sé… Supongo que los pies se han anclado al suelo, reconocen la tierra al tacto mientras el alma sigue en vuelo, alma que se desespera: el mundo de alfombra a sus pies y sin nada que la convenciera, si ella fuese la que diera rumbo al «qué hacer luego» vete tú a saber quéSigue leyendo «Supongo que los pies»

El mar nunca quiere entrar en la ciudad

El mar nunca quiere entrar en la ciudad teme ser uno más, una calle más, un charco más. Prefiere ser indudable y eterno a la vista del hombre, que, marinero en tierra, anhela ir mar adentro. Prefiere jugar a bailar al viento, cambiar de color y sentimiento, burlar al sol y abrazar al yerto. PrefiereSigue leyendo «El mar nunca quiere entrar en la ciudad»

Somos sed de ser Ser

Somos sed de ser Ser, el corazón traquea en la puerta del saber, como conciencia, en sepia, del ayer. En la cabeza, las ideas pintan «búscame», se transforman en las muescas del parquet. El cuerpo se desolló, la alegría, que al tambor se acompasó con melodía, también se fue. ¿Quién sabe qué? ya no estáSigue leyendo «Somos sed de ser Ser»

Viajar

Tengo un grito insaciable, un goteo inconsumbile, golpeando todos los poros de mi piel, sacudiendo las membranas de mis ojos, exagerando los golpes, lamentando los latidos. Un sinfin de imágenes de mi mismo recorriendo, viajando, descubriendo. Me suscita sensaciones que sé que aún no he tenido, enseñándome qué hacer iluminándome el camino. Da igual dondeSigue leyendo «Viajar»