Pregúntate por qué las nubes que cubren el cielo
son sólo tuyas y no del mundo entero,
pregunta a tus miedos quién es tu verdadero dueño,
pregunta hacia adentro
y dime a qué suena tu eco.
La silueta que traza tu cuerpo
en el suelo es un adulto incompleto,
la de un niño que está inquieto,
donde se acabó su infancia es un secreto;
como un gato que maúlla con hambre
mirando a la puerta en el pasillo, desde un recoveco,
muriendo impaciente, esperando a su dueño,
estiras la cuerda, sin agachar el cuello.
Dime a qué saben tus recuerdos,
si los sostienes en tus brazos como a un niño muerto
esperando una brizna de aliento
o si se posaron sobre un diván inconexos,
o si fueron una lista de quehaceres incompletos
que querrás terminar cuando te falte tiempo,
cuando te falte vida, cuando te sobren deseos.
Siempre quiso trepar el Aneto
como el que escarba sobre un libro abierto,
siempre quiso unirse al mediterráneo, eterno
y acabar naufragando por el cielo,
la piedra entristecida de los laberintos de Madrid le causaba efecto
hasta el punto de querer morir allí donde Cervantes y sus cuentos,
siempre quiso querer queriendo
pero cuando llegó la hora de elegir
escogió tratar de fingir y no mirar hacia dentro.
Por: Joan Aniorte (España)
instagram.com/joananiorte
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