Me niego a no llorar
cuando me apetece,
Me niego a reír tus gracias
por ser quien eres.
Me niego a negar lo evidente.
Me niego a sentir rencor,
a encerrar mi corazón.
Me niego a pronunciar
palabras de consuelo
para gente indiferente.
Me niego a morir por ti,
a no ser feliz, a odiar al regente.
Me niego a creer en un dios
injusto y pendenciero.
Me niego a valorar el dinero
sobre todo y ante todo.
Me niego a tratar a un loco
como si fuera un cuerdo,
me niego a negar que te quiero.
Me niego a decir por decir,
me niego a hablar del tiempo,
a no recodar lo que viví,
sea malo o sea bueno.
Me niego a buscar en la basura
de los restos de un recuerdo.
Me niego a negar que la lujuria
me invade cuando te veo.
Me niego a pensar
que todo está perdido,
Me niego a no amar
por convencionalismos.
Me niego a vender mi alma
al diablo de las finanzas.
Me niego a recibir alabanzas
de gentes falsas,
que sólo buscan vanagloria.
Me niego a gastar mi memoria
en absurdas tontadas,
me niego a tener ganas
de fiesta a todas horas,
a la cortesía de sobremesa,
me niego a sufrir si no me besas.
Me niego a admitir
que no me importa
si el mundo gira al derecho,
si es una peonza
lanzada al vacío,
me niego a creer en esos cuentos.
Me niego a negar que te necesito.
Me niego a negarlo todo.




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