Un destello en vano
abrió mis pupilas,
la vi llenar de luz
el sendero que transita.
La vi llegar
y supe que era ella.
La naturaleza
la eligió para ser bella.
Le miré aquella sonrisa,
estrellas que iluminan
mis noches pensando en su rostro.
Me enamoró el olor
que su rastro dejaba,
no había más frío,
sus brazos calentaban.
Tenía una sonrisa que dejaba libre
los rayos de luz que soltaba,
mirada pasiva y fulminante,
su silueta vil se formaba en el aire.
Risa fresca como la marejada,
arte el verle contemplando el cielo,
yendo y viniendo de cualquier parte
¿de dónde vendrá?
Y es que aún no soy capaz
de saber con certeza
cual es su procedencia.
¡oh! mi gran amor.
El verde de mis mañanas
¿de qué cielo bajaste?
quitaste el frío,
me enamoraste.
Por: Andrea Canabal (México)
instagram.com/andreacanabal
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