halcón acechante

Halcón acechante

Sábado, 10:03 horas.

Enfundado en su traje negro, sentía el tacto del pasamontañas del mismo color que le ocultaba parcialmente el rostro . Mantenía sus nervios controlados, sus ojos oscuros brillaban como los de un halcón acechante. Sus presas: los manifestantes que frente a él se encontraban. Los nudillos se tensaban por momentos, empuñando cada vez más fuerte el escudo de policarbonato, esperando la señal para atacar. Sentía la protección del casco rojo, sentía el auricular insertado en su oído derecho. Estaba preparado. Deseaba pasar a la acción. Notaba cómo sus compañeros, en perfecta hilera, lo deseaban también.

Sábado 10:07 horas.

La adrenalina actuaba por él. Se sentía poderoso golpeando. Sonreía.

Sábado 10:12 horas.

“Retirada” , se oyó por el auricular. Despertó del trance. Obedeció.

Sábado  18:50 horas. 

Los feligreses iban entrando en la iglesia.  Los más ancianos ya llevaban tiempo sentados en sus lugares habituales. El párroco ya había comenzado el protocolo previo a la eucaristía.  Un respetuoso silencio se abría paso poco a poco.

Sábado 19:00 horas. 

     —Queridos hermanos… estamos aquí reunidos (…)

La misa comenzaba. Mientras el párroco hablaba, sus ojos oscuros brillaban como los de un halcón acechante

Texto publicado en «O piña o piñones 2.0 – El blog de OsKarTel» (oskartel.wordpress.com)

  (95).pngmamenmonsoriu (6)

 

50 visitas

3 respuestas a «Halcón acechante»

  1. ¿Cómo sería esta misma historia si se desarrollase en la Edad Media, el protagonista fuese un cruzado europeo, y la feligresía los transeúntes de El Cairo? Otra época, otro «primer mundo», roles cambiados…

    Le gusta a 1 persona

    1. Solo tú puedes saberlo Fabio. Te invito a que nos lo muestres. 😉

      Me gusta

      1. Espero que llegue el día. De poder escribirlo, je. 😉

        Me gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas