Tu abrazo me supo a libertad
y me quedé a vivir en tus brazos
en los diez segundos
en que las amapolas de mi cuerpo
renacieron con tu tacto
y desearon no soltarte nunca.
Y quisiera habitarte siempre.
Quedarme en silencio
toda una tarde -o toda una vida-
hasta que caiga la noche
y bailar de tu mano.
Dormirme en tus ojos
Despertar en tu pecho
Ser de ti,
de nuestro momento.
Quisiera vivir en tus ojos.
Verte. Verte.
Quererte mucho.
Abrázame
Mírame
Háblame al oído
Ríe con fuerza
Sonríe casi ingenua
Provoca a mis manos
Enrédate en mis ojos
Sorpréndeme atada
tu recuerdo constante.
Hazme presa de tu autonomía.
Por: Andrea Canabal (México)
instagram.com/andreacanabal
Únete a nuestras redes:




Replica a Escrito de la Semana (edición 45) – Letras & Poesía Cancelar la respuesta