El azulejo enamorado

Fue una vez. De esas veces que no quedan sino en el olvido, a las que no les siguen nada, ni siquiera una parvada joven que llega cantando a casa. Nada, más que una soledad que te esconde entre el follaje. Solo era una ocasión más, con el vuelo anticipado y el futuro marchito. Pero la encontré.

La vi postrarse como si el suelo acariciara su tacto. Vi su silueta atardecer en los rayos que se filtraban en su auge y el viento bailó con ella para pronto descender desde la copa de aquel cerezo, como si la libertad le perteneciera.

Apenas el ocaso rozó el horizonte, anidé en lo más alto de la floresta. Yo que sólo era un veterano azulejo con las alas averiadas y el pico gastado, aquel día me sorprendí atento a cada vuelco que entre los matorrales aquella florecita daba.

Estaba preciosa vestida de rocío y almíbar. Linda, jovial, autónoma, libre.  La observé y no desee más que prender vuelo hacía su costado.

Pero era imposible. ¡Qué locura! Como un veterano condenado al vuelo podía imaginar siquiera, cortejar a una joven que pertenecía a la tierra.

Siempre me sentí incapaz de abarcar tanta belleza: el regreso a casa en parvada, el sonido de un bosque en la penumbra, el alba y los atardeceres, el arrullo del viento, volar  un poco más lejos y detenerse a escuchar el rugir de un volcán, anidar en un nuevo árbol o sencillamente encontrar una belleza única y bondadosa –como la de mi sukura- que te permita llenarte de su magia y admirarla el tiempo que desees sin cuota alguna.

La vi sembrarse como queriendo aferrarse a la tierra y se condenó a la muerte.

Pasaron los días hasta que el verano se dejó entrever y un aguacero cayó. La primavera se despedía y con ella mi florecita. Ya no había viento que bailase ni tiempo que retroceder.

Por: Andrea Canabal (México)

instagram.com/andreacanabal


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4 respuestas a «El azulejo enamorado»

  1. Imposible romance entre el ave y la flor…

    Pese a las diferencia, me ha recordado a la canción «Un hada, un cisne» de Sui Generis.

    Bonito escrito, Andrea. Yo me llamo Carlos

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  2. Bello… provoca hacer posible,lo imposible!

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  3. Avatar de José Carlos Mena
    José Carlos Mena

    Precioso. Feliz semana

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  4. hermoso sutil delicado… muy bueno

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