¿Por qué leo?

Hace unos días me hicieron la pregunta: ¿por qué lees? Generalmente, cuando se tiene un libro en mano, hacen preguntas como: ¿qué estás leyendo?, ¿de qué trata?, ¿está bueno? Así que, debo admitir, me tomó por sorpresa; mi respuesta automática para aquella interrogación fue “porque amo leer y es una costumbre hermosa que disfruto; porque me encanta acariciar las palabras en la mente, saborearlas, digerirlas, tomarlas, adoptarlas, para después hacerlas mías”.

Más tarde me puse a reflexionar y recordé a una poeta que asistió a mi colegio, ella nos contaba que cuando era una niña tomaba cualquier libro y fingía que leía, aun cuando no sabía el significado de ese conjunto de grafos; y yo no pude evitar sentirme tan identificada. Cualquier niño que viva en un ambiente de lectura, toma los libros —en mi caso revistas— por curiosidad y, a modo de imitación, «lee».

Pero cuando comenzamos a practicar la lectoescritura, es el punto en donde ya podemos darle forma al texto en la mente y, en consecuencia, imaginamos —operación mental importantísima para el desempeño escolar y la vida diaria—. En mi experiencia personal, recuerdo haber tomado como primer libro de cuentos uno que tenía en la portada a un hombre tirado y pequeños hombrecitos a su alrededor sujetándolo (Los viajes de Gulliver), algunas fábulas, y —no podía faltar— El principito; para ser sinceros, en aquella época siempre me aburría esta novela; pero años más tarde, cuando lo tomé de nuevo, amé al asteroide B612 que resguarda una rosa, que se llena de baobabs, me identifiqué con el hombre de negocios, y entendí el verdadero valor de la amistad con el zorro.

En mi adolescencia  me topé cruelmente con el amor en Marianela, de Benito Pérez Galdós; detesté a Diego Rivera —aunque amo su trabajo en el muralismo mexicano— gracias a Querido Diego te abraza Quiela, de Elena Poniatowska. Me subí a una montaña rusa de emociones con Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa.

Me sumergí en muchos otros mundos que me hacían escapar de la realidad cuando no me sentía comprendida en aquellos años de mocedad; con el tiempo me di cuenta de que aquellos libros que te sacan de la realidad son los mismos que te ayudan a comprenderla —funcionan como un conducto—. Entonces entendí por qué algunas personas se comportaban como lo hacían, aprendí mejor historia a través de novelas que en clases, comprendí cuánto ha sufrido mi país y por qué la desestabilidad que existe. He viajado alrededor del mundo; me encontré en alguna ocasión en Estados Unidos por la década de los ’60 y me encantó el movimiento hippie, estuve en Medellín cuando se encontraba en el auge del narcotráfico y acompañé a un sicario. Estuve en un espejismo llamado Macondo y oí a muertos susurrar en Comala. He tirado la toalla unas cuantas veces con El Quijote y la Divina Comedia, pero ahí están esperando a ser leídos, a que sus páginas sean acariciadas y esas palabras estampadas adquieran vida.

Hoy me doy cuenta que leo porque la lectura es el arma más poderosa y a la que muchos temen. Tomo a mis libros con mucho cariño, porque sé que son mi armadura para esta vida, y así mismo son mis alas.

Y tú, ¿por qué lees?

Por: Ana María González (México)

twitter.com/anamgr13


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5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Precioso! Gracias por compartir estas palabras.
    Un saludo!

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  2. Blueberry dice:

    Es una presunta que parece requerir una respuesta fácil. Creo que no es fácil. Creo que leo para asegurarme que existen cosas diferentes a las que sólo hay en mi vida. Posibilidades. Saludos!

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  3. Ciertamente así es. Leyendo se adquiere cultura y eso mueve el mundo. Feliz tarde. Noche.

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  4. ¿Acaso tiene sentido preguntarle a alguien porqué respira, o porqué come?

    De desnutrición no solo se muere el cuerpo, también la mente y el alma.

    Nada más que añadir, señoría.

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  5. BlackWolf dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con todo el texto. Muy, pero muy cierto, es un arma que no todos se atreven a usar. Hiciste que recuerde que la lectura no es una vía de escape sino una manera (maravillosa) de comprender la realidad, de aprender a sobrellevarla.
    Me gustó muchísimo encontrar tu blog!!

    Le gusta a 1 persona

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