Todos quieren volar,
aún sabiendo que los pájaros también caen
y que algunos nacen con vértigo.
Quieren querer,
sin trampa y sin medida,
y no saben que se juegan la vida
cada vez que se enamoran.
Menuda panda de idiotas,
que siguen soñando con los ojos abiertos,
trasnochando
quedándose despiertos,
acumulando horas
y ganas
con el mundo en los bolsillos.
No tienen ni idea de nada.
Y sin embargo yo,
cada vez que me miro al espejo,
me parezco más a ellos.
Por: letrasdetitanio (España)
instagram.com/letrasdetitanio
Únete a nuestras redes:




Replica a valentinamaleza Cancelar la respuesta