Me cuenta un amigo que ayer de madrugada se encontró a dos follando en su calle cuando volvía a casa. Me explica que estaban frente a una frutería en la que había gente trabajando. Le respondo que pobrecillos, con el frío que hacía y me dice “¿Y yo? ¡Que estaban follando ahí en medio!”
Le intento explicar que a él no le afectaba esa situación, que si no quería verles no tenía más que apartar la vista. Como veo que sigue viéndose a sí mismo como la víctima de una situación en la que ni siquiera participaba le cuento que ayer de madrugada vi a un sin techo durmiendo en un banco cerca de mi casa. Con el frío que hacía. Le intento hacer ver lo absurdo que resulta que de haber visto a este señor del que os hablo en vez de a dos chavales cachondos no se habría escandalizado tanto. Me pregunta extrañado que si de verdad estoy comparando encontrarte a un sin techo con encontrarte a dos follando en la calle.
Le digo que preferiría haber vivido su situación antes que la mía. Decide cambiar de tema y sé que piensa “no lo entiende”, pero es él el que no entiende nada.



Replica a Jose Lobo Cancelar la respuesta