Soy como un dios
al llegar a su plenitud.
Antes, un ángel bondadoso.
Ahora, un ángel de mala sangre.
Una explosión esclarece mi abismo
de vez en cuando.
El infierno es mi bañera.
Tiene un diminuto veneno para peces
que disipa mi imagen.
Allí nadan ellos desorientados.
Terrible,
estremecedor.
Deja que la sangre llegue al cielo.
Un Santo, la lluvia
y la cólera
envenenan mi bañera
con mortalidad.




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