Tuve que aprender a odiarme
para tener una mínima oportunidad
de enamorarme de mí mismo.
Aunque cuando me di cuenta
ya fue demasiado tarde.
Me detestaba demasiado
como para gustarme.
Ilustración por: Rubén Morral ©
Tuve que aprender a odiarme
para tener una mínima oportunidad
de enamorarme de mí mismo.
Aunque cuando me di cuenta
ya fue demasiado tarde.
Me detestaba demasiado
como para gustarme.
Ilustración por: Rubén Morral ©
Estadísticas de la entrada
126 visitas
Entradas relacionadas
Deja un comentario