Cuentos/Relatos Escritores de Letras & Poesía Lily Guajardo (México)

Índigos

Las actualizaciones están siendo cada vez más frecuentes y en los momentos más inoportunos, durante una cena, en el trabajo, en la escuela, por la mañana, por la tarde, a cualquier hora, no sé por qué simplemente no lo hacen como durante los últimos mil años, cuando el traje duerme.

Me causan muchas molestias, entre ellas un insoportable cansancio y mucho sueño, tengo que poner mil excusas para dejar de hacer lo que estoy haciendo y esconderme para dejar que el traje descanse y procese correctamente la actualización, de otra manera el programa nuevo simplemente no se instalaría bien y me presentaría múltiples fallas con el tiempo.

Estos trajes humanos realmente son muy incómodos, cuando aceptas ser misionero y venir a este lugar, nunca te imaginas lo pesado que es, tener que soportar climas extremos, calor, frío, nunca realmente se está agusto, hambre, sueño, cansancio, comezón, y ni te digo de los sentimientos, son lo más extraño que he experimentado, en un corto periodo de tiempo puedes pasar de estar muy feliz, a ser la persona más miserable del planeta y segundos después, reírte hasta que te duela la panza de solo pensar en eso.

Ni me hagas empezar con los humanos, ellos sí que son realmente extraños, están completamente dormidos, siguen patrones evolutivos superarcaicos, crecen pensando que tienen que trabajar, tener hijos, comprar mejores cosas que el vecino y ser aburridos, piensan que deben actuar como los demás y no como ellos quieren, y lo más grave, es que no saben nada del amor, ni amarse, ¡ni amar!, de verdad te lo digo, estos chavales están en cero, ¿que amar no es como que la configuración básica?, bueno, pues estos personajes, no sé cómo lo lograron pero, conforme van creciendo se olvidan de esa configuración y sufren y hacen sufrir porque no saben algo tan básico, bueno, sí lo saben, pero no lo aplican, porque nadie les ha dicho que en realidad, eso es básicamente lo que deben hacer, te digo, son como robotitos bebés, que aprenden a base de repetición de lo que está haciendo el de enfrente, y deja tú, lo siguen repitiendo ¡por generaciones!, aunque eso que estén haciendo no tenga el mínimo sentido para la actualidad que viven, lo siguen haciendo porque es un patrón aprendido, en muchos casos heredado y no se dan cuenta, porque están tan dormidos, en serio, no sé cómo han sobrevivido por tanto tiempo.

En una encarnación pasada, hace como 300 años, hice una prueba, solo por diversión, bueno, bueno, también como base de estudio, pero más por diversión la verdad, le enseñé a una de mis misiones a lavar las naranjas antes de pelarlas y comerlas, realmente no tiene sentido lavar las naranjas porque al final le vas a quitar la cáscara para comerla, pero no solo eso, sino que le dije que tenía que hacerlo en forma circular de izquierda a derecha, porque así era justo como la naranja se limpiaba mejor y lo aprendió, hace poco, en esta vida, me encontré con una descendiente de aquella mujer a la que le enseñé a la lavar las naranjas de izquierda a derecha, y ¿qué crees?, ¡sí!, ja, ja, ja, ¡las lavaba igual!, le pregunté por qué lo hacía, me dijo que así le enseñó su mamá, le volví a preguntar: “Sí, pero ¿por qué?, le vas a quitar la cascara” y se quedó muda por unos segundos, me volteaba a ver con una terrible duda en sus ojos, no supo qué decirme y mejor dejó de comer naranjas, es muy probable que sí ella tiene hijos les herede el odio a las naranjas, ja, ja, ja, ja.

Por otro lado, creo hay cosas que valen mucho la pena y el esfuerzo, supongo que eso es lo que nos ha motivado a continuar con nuestras misiones, los humanos necesitan toda la ayuda posible, pero son muy desconfiados en su mayoría, así que, si no te pueden ver con sus ojos humanos, no existes, no creen en ti, ni en que los puedas ayudar, es más, no creen que los puedas ayudar, porque ni siquiera saben que necesitan ayuda, por eso debemos usar estos trajes tan complicados, mezclarnos con ellos y ayudarlos desde dentro.

Nosotros estamos “más actualizados”, por decirlo de una forma, podemos ver los patrones y trabajar desde ahí para sanar a los humanos y ayudarles a continuar su propio camino, sin programaciones obsoletas, es básicamente como una actualización, como las que me hacen a mí, pero hecha manualmente, los humanos deben evolucionar, ya se quedaron estancados durante mucho tiempo, se están acabando su propio planeta y no se dan cuenta, ¿dónde creen que van a vivir cuando ya no puedan respirar?, te digo, son inconscientes hasta la médula y estamos aquí para ayudarles.

Nuestras misiones varían y cambian según lo que va requiriendo el sistema, o según el área donde nos tocó trabajar, nos enteramos de los cambios y ajustes de misión con cada actualización, pero básicamente venimos aquí para ayudar a todos los humanos a evolucionar.

Sí, seguramente piensas que no estamos haciendo un buen trabajo, pero créeme, estarían mucho peor si no estuviéramos interviniendo. Las intervenciones iniciaron hace unos 2000 años, con la intención de evitar catástrofes mundiales, en esa ocasión vino un solo misionero, creímos que sería suficiente, la misión iba muy bien y de pronto, ¡pum!, lo mataron, ¡en serio!, sí, nosotros también nos sorprendimos muchísimo, y la verdad es que tardamos un tiempo en mandar nuevas misiones porque temíamos que pasara lo mismo. Después de un tiempo de considerarlo, el consejo decidió mandar grupos más grandes de ayudantes con misiones más pequeñas y concretas para grupos de personas más reducidas y de esa manera iniciar el cambio de lo micro a lo macro.

Creo que fue una buena decisión, desde entonces, hemos venido así, en campañas pequeñas de unos cuantos miles por década, con el paso de los años y las exigencias de la sociedad han ido incrementando, la plantilla con la que yo llegué era nada más y nada menos que de 1 millón de índigos. Bastantes ¿no?, pero no suficientes, llevo alrededor de 30 años humanos aquí y las cuadrillas que envían cada vez son mayores y ya no solo mandan índigos, ya están enviando cristales y arcoíris también, lo que indica que el trabajo de los índigos está casi terminando.

Las misiones se han ido haciendo más y más específicas, algunos índigos trabajan solo con grupos de 5 a 10 personas, cambiando patrones, sanando vidas, hay índigos que tienen grupo de trabajo más amplio, son figuras públicas y tocan vidas a granel, generalmente, son los que la gente ubica como “raros” y creo que en general es porque entendemos la vida desde otra perspectiva y seguramente estamos trabajando en que tú también lo hagas, o tal vez solo porque nos ponemos como raros cuando nos llega una actualización inesperada y nos quedamos con la vista perdida por algunos momentos.

Tal vez en mi próxima misión pueda venir como cristal, es el siguiente nivel en nuestra escala de evolución y creo que con esta vida de experiencias me he ganado mi promoción.

Ahora los dejo, tengo que dormir un poco para soportar otra molesta actualización.

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