Algunas veces sueño
aún estando despierto
que vivo en un mundo nuevo
distinto al que ahora vemos.
Hombres y mujeres desnudos,
todos tal como son,
sin vergüenza ni tapujos,
sin ropa y con corazón.
Agarrados de la mano
como una sola nación
donde no importe el estatus,
razas, credo o condición.
Donde los niños son felices,
las guerras tampoco existen,
el gobierno somos todos
y la tierra es un tesoro.
Dentro de mi fantasía,
que sé muy bien es mentira,
viven Verdad y Justicia
y Tolerancia es noble amiga.
Despertar es deprimente
porque recuerdo lo evidente,
que el Planeta se nos muere,
que se nos muere la gente.



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