Casi en silencio
susurro a tu oído
un ‘te quiero’
que ni siquiera sé
si quiero pronunciar.
Casi en silencio
toco una piel
de la que ni siquiera sé
qué puedo esperar.
Casi en silencio
me hago bucle
de tus días
y torbellino
de tus noches.
Casi en silencio
mis ojos confluyen
en los tuyos;
se vierten y brotan
en caricias y roces.
Casi en silencio
admito mi derrota:
te extraño.
Mis palabras se esconden
por no admitirlo.
Casi en silencio
asumo mi condena:
te ansío.
Mis palabras cobran vida
en tu destino.
Poema que forma parte del libro «Tú, yo y el mundo».



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