Todo inexplicable y, a la vez,
comprensible;
odioso y, a la vez,
anhelado.
Un susurro hecho eco;
pensamiento, realidad.
Todo emana, se funde,
para caer y sucumbir.
Todo se hunde, perece,
para emerger y resurgir.
Aceptarlo, por lo que es.
Conocerlo, entenderlo;
pero nunca -jamás-
tratar de explicarlo.
Poema que forma parte del poemario «Trazas de vida».



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