Quiero tocarte
donde nunca antes
te han tocado.
Tocarte sin tener que usar el tacto,
tocarte cada rincón que tenés guardado,
tocarte con la mirada,
tocarte a la distancia,
y
que
me
toques.
Deleitarnos en los roces de nuestras almas,
que sean tantos
hasta que no podamos distinguir
quién está tocando a quién,
ni cómo,
ni cuándo.
Encontrarnos enredados
en cuerpo,
mente
y alma.



Deja un comentario