no sé a dónde
se me han ido las palabras
mientras deslizo los dedos
sobre el desierto que se me abre
entre el cuello hasta la nuca
intento escribir
quizás
sobre lo que piensa el insecto
que circula alrededor de la bombilla
emborrachándose
de
la
luz
que transita sobre las páginas que se quedan en blanco
con la voluntad hecha niebla
y los labios que ya no muerden la sal
tejo telarañas
para embestir la nostalgia
sin suelo donde pisar
me acurruco en la sombra
muda
como el miedo que recorre la columna vertebral de las hojas
en víspera de tormenta



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