Súbito y fugaz me asomo
al delirio de la fiebre que te asola
inconstante y traicionero
al compuesto de tu memoria.
Te esfuerzas en vano por retenerme
ordenar cronológicamente
escudriñando las fronteras
entre lo real y lo soñado.
Por un instante casi
el caos comienza a tomar forma
se disipa la tormenta
quien fuiste de nuevo asoma.
Y otra vez te absorbe el torbellino
donde todo pierde su lógica
donde el tiempo pierde su sentido
y el compuesto de tu memoria.



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