El pingüino

Vistiendo elegante
de ónix y mármol,
viajas sobre el hielo.

De suaves pasos,
y distraído andar.
¿Cuánto caminarás
si el viento sopla,
en huracanada ira?

El amor se aletarga,
cuando la vida ruge.

Peregrino gélido
¿Dónde está tu amada?
Quizá expectante,
quizá olvidada.

Si la fuerza te guía,
que se doble
y no se parta.

Como un remolino,
que firme avanza,
sin detenerse atrás.

En mudo pico,
bufas una canción,
si el cielo te oye
teñido de esmeralda
te dará la razón.

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