Nieve

Nieve, nieve. Este páramo con tanta nieve,Y yo, ni he besado el lago,ni he velado por tus ojos. Hay sonidos acurrucándose,hay fuego blanco y agua negra. Nieve, nieve. Los pies anclados en la lengay los chirridos metálicos,acompañando al viento. El bosque es una boca,que insufla. Kabur@kaburrrrrrLeer sus escritos

Sobre el tiempo y las tuátaras

En los libros de poesía,que adornan los blancos anaquelesde las bibliotecas del tiempo,nadie nunca leyó sobre tuátaras;sobre el momento en el que el solhecho incendio y monedaingresa con parsimonia al océano,y este lo traga como un alcancíainfinitamente líquida. En los libros de poesía,que adornan los estantes grisesde las bibliotecas de mis entrañas,solo veo textos agarrotadosSigue leyendo «Sobre el tiempo y las tuátaras»

Cultivos

El viento todo en manos claras,enmarañado, con el ave que pitay el siseo huracanado. Todo el viento, lo vi en tus manos. Y luego la tierra, ancha como una ballena,ancha como el ojo naranja de un volcán;se precipitaba a tus dedos y a tus palmas. Y luego la tierra, colmada de malezas,o de lo queSigue leyendo «Cultivos»

Caimanes

Aquella noche,éramos sólo vos y yo,como caimanes. No hubo entre nosotros,escudo, manglar ni escama.Tampoco ciénaga. Sólo tu piel,suave como el limo,donde reposó algún reptil. Kabur@kaburrrrrrLeer sus escritos

Tierra II

Yo escribo. Y le escribo al agua, al fuego;al suelo que palpita y al viento siseante.Yo le escribo a aquello que entra al pecho,sin la necesidad de tocarlo. Enmarañadas luces yacen en el pantanoy miran, aquello que nosotros no notamos. Yo le escribo, casi siempre, a quienesandan todas las caras de esta tierra(Fango, barro, légamo,Sigue leyendo «Tierra II»

Colores

Hay colores que laten.Y hay latidos, que no entranen un solo pecho. El pez,por dar un ejemplo líquido.Es plateado o todo carmínsi lo despojamos de sus escamas. Y yo, por nombrar otra cosa;seguramente, sea solo grissi me arrebatan tu sonrisa. Kabur@kaburrrrrrLeer sus escritos

El guitarrero

Niña,ayer me soñé entre tus manos.Y yo era diminutocomo el guitarrero. Con las alas ocultas,con las alas de metal verde;y extendía mis antenas como brazos,para alcanzar tu pelo que caía dormidoa tus hombros claros. Niña,ayer te soñé en mi jardín.Con tus manos de mantis,empapadas de tierray la sonrisa ancha. Kabur@kaburrrrrrLeer sus escritos

Ígneos

Si estuviera en Ucrania,en la ruta entre Irpin y Kieventre sirenas, cenizas y puentes cuarteados,con la muchedumbre escuchando a curasmientras se alejan del espanto,y tu pecho se abrieracomo las puertas del cielo:                                 tórrido abrazocon una rosa blancaentre mis guantes de camuflajedijera:          Da!          Так, я приймаю!          Acepto tu abrazo          que no dice al mundo te amo,          porque las cosas para mi oído          meSigue leyendo «Ígneos»

Florecer

En la penumbra de lo inevitable,en la dicha y desdicha de ser humano;florecer o nada, como si un mandamiento vegetalguiara nuestros cuerpos efímeramente animales. Y más que animal, florece todo lo rozado por la mente.Florece una máquina de escribir, por ejemplo,cuando entierra letras en el papel y sus textos asciendenen un tallo metálicamente invisible. FloreceSigue leyendo «Florecer»

Espadas

Cuando tiemblo,es porque te veo. Y al observarteme pierdo en tus lunares,que son cientos, miles.Que no podría contarlosporque me devorarían. Y son como destellos,como espadas, que se rasgano chocan o acarician o besan. Cuando te veo y tiemblo,siento una espada en la sien. Kabur@kaburrrrrrLeer sus escritos

Sobre el tiempo y los perros

El tiempo es una guillotina.El tiempo es también,las cejas de un perro que tardan diez años en perder su brillo.A veces más. A veces menos. Es una bufanda de humoadormecida, que se acurruca lentamente en el cuello. Mi perro, ignora el inevitable letargo del mundo.Su cuerpo yace alargado y robusto a mi lado.Y de aSigue leyendo «Sobre el tiempo y los perros»

Océano

En esta playa, hay océanoy cuánto océano;que avanza y retrocede,que retrocede y retrocede,que avanza si quiere;como un ejército infinitoque es verde y marrón y blanco,y que si duda, no es de su fuerzani de sus caballos de espuma;duda por su enemigosentado en alguna piedra,parado en la arena;impávido, indefenso, diminuto.Al océano le crece el pechoescupiendo unSigue leyendo «Océano»

Tierra

Las hormigas, el polvo, un brote;el fuego que se durmió y se volvió nada. ¡Tantas cosas acuñan la tierra, la grava, el légamo! Si fueses un pedazo de tierra,¿Cuánta lluvia aguantarías, antes de buscarme? Cuando es de noche, lo negro azulado del cielointenta absurdamente devorar el suelo,devorar de un bocado todo lo que sos ySigue leyendo «Tierra»

Un día

Mi rutina es circular y perfumada,como una naranja. Comienza en el llanto exageradode un perro, que busca comida o una caricia.Posteriormente la lectura obligaday el desdoblamiento del alma. Como una naranja, percibo la miradametálica de algún puñal, cuando me observa. Y llegan entonces,las manos bienaventuradasextirpándome de la parálisis fría.Y llegan tus ojos,que conozco de algúnSigue leyendo «Un día»

Azúcar en Junio

El sol me sacude,con la luz como látigo.Y afuera, llovió azúcar. La dentadura del hielo,muerde invisible. En su mordida eléctricase tensan mis dedos, los pies.Se tensa todo. Afuera,mi sabueso danza.Su andar es torpe,y sus orejas infinitaslustran los pastosy la vida. Mi perro, brama como el mar.Y en su bramido voy yo,que soy uno con elSigue leyendo «Azúcar en Junio»

Cuando besas

Cuando besas, un trueno tuyo,ahuyenta mis miedos como aves. El firmamento rosa se traslucecomo el vino que duerme en la copa;como la sangre que baña tu frente,si a tu pelo lo alcanza mi boca. Mis brazos, como una boa se estirany te envuelven. Te asfixian.Ciñen tus curvas, dunas, valles,ciñen todo. Mi espalda erizada se ensancha,ySigue leyendo «Cuando besas»

Poema de fuego

En mis entrañas,hay un poema de fuegoque te nombra.Tiene versos que dicenpor ejemplo:su sonrisa abarca todo. Cómo no echar raícesen tus pómulos extensos;cómo no anclaren tus caderas tibias. Y mi búsqueda,indefectiblementedesembocaría en tu risa. En tu pielsuave como de marfil;y el pelo lacio,todo arisco y casi infinito.En la curva,que dibujás en el colchóncuando vibrás. LaSigue leyendo «Poema de fuego»

Sobre pájaros y hogares

Al otro lado de la calle, un gorrión heridointentó sin suerte saltar de un árbol a otro. Nunca te preguntaste ¿Cuántas vecessaltan las aves, antes del tronco definitivo? ¿Cuántas veces vamos nosotros, de hogar en hogar,de persona en persona, de herida en herida,antes de encontrarnos con el lugar indicado? Para algunas aves, el camino esSigue leyendo «Sobre pájaros y hogares»

Entrevista a Kabur

Kabur de Argentina, hace parte de Letras & Poesía desde junio de 2019. Un apasionado por la naturaleza, lo que se puede evidenciar en su obra. Esto gracias a que trabaja con animales y es con ellos que encuentra inspiración. Su afición por las letras, comenzó a tener forma en su adolescencia, a partir deSigue leyendo «Entrevista a Kabur»

La rama y el rayo

El rayo que partió la rama,era más rama que rayo,y la rama era pura energía. En su impacto invisible,quedaron al descubiertomis vulnerables entrañas. Tus ojos fijos y labios eternos;tus manos temblorosaseran más mías que tuyas.Pero yo no era de nadie. El tiempo se derramó inexorable,como un río que nace de una copay muere en lasSigue leyendo «La rama y el rayo»

La piel

La piel es frágil.La piel como una estructura indefensa que protege.Que se eriza ante el frío y se yergue ante el miedo.Que reacciona a todo. ¿Será tu piel más resistente que la mía? Cuando te pensé a mi ladoun ejército de montículos me plagó entero,como los hormigueros que inundan el pasto,luego del aguacero. Es elSigue leyendo «La piel»

Hormigas

Me gustaría que vengas a mí,de a pasos pequeños y constantes. Como las hormigas. Esos insectos de cáscara y fuegoperegrinan en las llanuras claras de tus manos,alcanzando tus labios cuando cae el sol. Y te rodean,como si estuvieses hecha de hoja;y en un ritual, entre fúnebre y alimenticio,te alzan, guiándote a su nido. Y ahíSigue leyendo «Hormigas»

Zorrinos

Los miedos son zorrinos bramando desconsolados;y tanto miedo y zorrino, son por demás impredecibles. Hubo una tarde, que bruscamente apareció un zorrino;y estaba su cola erguida como un soldado azabachey estaba también la línea de nieve rodeando su espalda,y por supuesto estaba yo, por demás trémulo. Aún recuerdo, que del llanto del zorrinobrotaban apiñadas ySigue leyendo «Zorrinos»

Algún gato

Como un pulpo anaranjado, el solextendió un tentáculo lumínicoabriendo los párpados de mi ventana;y por la grieta de metal y vidrio,se deslizó un gato. Y el gato, que me miraba fijamentecon el ámbar hipnótico,con la miel salvaje en los ojos,con lo amarillo casi naranja del molusco;no emitía una sola palabra. Su cuerpo era largocomo unaSigue leyendo «Algún gato»

Cítricos

Tu voz es a mis oídos,lo que la abeja libadora para el azahar. Y llega luego, la independenciagravitatoria, del árbol con su fruto maduro;que se revienta contra el sueloo contra una daga, encima de una mesa. Del color del fuego, es el cadáverque yace, semi esférico, delante del tronco.Del color del fuego, es también,mi miradaSigue leyendo «Cítricos»

La alabarda

Ante mi inminente condenapregunto ¿Qué es la alabarda? No es más que un objeto,a veces inanimado, a vecesfebril. Es una empuñadura,un mango y la hoja de acero. Tal vez una espiga metálica;quizás el vértigo en el cuello,el sudor frío rozando la frente;o sólo un relámpago sin lluvia. Es una sentencia de muerteen la amarillez deSigue leyendo «La alabarda»

La partida perfecta

En días ajetreados,cuando mi alma se tapizaen blanca noche, la lluvia no cesa.Y la dama que era reina, ya no reina. En prematura caída, su reinadoy su corona de papel se apagaron.Y sus besos ¡Ay sus besos!Pequeños, claros y constantes,como piezas de cristal avanzandolentos, sin retroceso, sobre mi piel. En tus hombros de torres blancas,yaSigue leyendo «La partida perfecta»

La última caída

Aún tenía el puñal,a medio hundir,en la última caída.El mango orientado a tu mano,y tu manoendurecidamente vacía. El piso lejos,y nosotros suspendidos.En un estuche metálicoque colgaba de un cordel,como una presa arácnida.En un ataúd plateado juntos,pero aislados. Como día y noche;como agua y fuego;como araña y mosca;como araña y cuervo;como vida y muerte;como vos ySigue leyendo «La última caída»

Yo, cóndor

Como un cóndor me gustaríaocultarme en la grieta suave,que forma el paso continuo del aguaen tu cuerpo de montaña, de vida. Y poder hundir mi pico en el cielo;incrustarlo en tus caderas blandas,como se incrustan los labios en el beso,último, que culmina un adiós. Acompañar tal vez, a la corriente de aireque genera tu bocaSigue leyendo «Yo, cóndor»