Infierno

Tocaste a la puerta del infierno,
Aquella noche del jueves
Sumido en tus recuerdos,
Te sumergiste en la tormenta,
Jugaste con fuego,
Te quemaste la piel.
Quisiste habitar lo inhabitable,
Tocar lo ajeno,
Tener lo imposible,
Y sumergirte en lo profundo
De este inframundo
Pero desataste la peste,
Liberaste el miedo,
Lo convertiste en deseo
Tú,
El alfarero piel canela
De alma negra.
Moldeaste con tus manos,
Este cuerpo,
Te sometiste y quisiste
Lo que no debías,
Y te nombraste el diablo
Por el tiempo que podías.
Y te arrodillaste,
Tocaste el cielo,
Bajando al infierno
Y navegaste,
En el mar mojado
Para encallar en los orgasmos.
Y te disfrazaste,
De cicatrices abiertas,
De amor a medias,
De caricias externas
Y de besos robados.
Y te convertiste
En el amante pasajero,
En el cuerpo no olvidado
En el tiempo compartido,
En la trampa del destino.

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2 respuestas a «Infierno»

  1. Lo más importante es saber atravesar el fuego…

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  2. excelente de principio a fin

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