F Javier Cárdenas (España) Poesía

Espectros del rombo

Hay pueblos en los que ya no habita nadie,

ni queda quién cuide los muertos en los cementerios

o dé sentido al campanario o a la iglesia sola.

Nunca creyeron en las camelias aún en otoño,

ni en las aves extintas en las ciudades

y sus muros grises de hormigón desubicado.

Demasiados rostros pueblan los suburbios

tan ajenos, casi ignorantes

del nacer de las luciérnagas.

Y resulta que hay mucha más vida en las colinas,

en los palos que no quiere nadie y en el cardo borriquero,

y en las herraduras oxidadas por el caballo

y en el amargo del arsénico

y el ruido de una muerte de hormiga.

Hay quién apareció en el mundo casi incompleto,

mío quizás, sea ese ejemplo

adicto a un desarraigo que no cesa

jugando con muñecos rotos y polvorientos.

Nunca declaré la realidad en sus espectros

ni las horas gastadas, ni las arrugas invertidas

merced a la luz mía, veces oprimida

tras la cuarentena de su rombo anciano.

<div class=”wp-block-image”><figure class=”aligncenter size-large is-resized”><a href=”https://letrasypoesia.com/category/escritores-de-letras-poesia/f-javier-cardenas-espana/” target=”_blank”><img src=”https://letrasypoesiaoficial.files.wordpress.com/2020/02/nuevas-firmas.png?w=1024” alt=”” class=”wp-image-58754″ width=”350″ height=”350″/></a></figure></div>

5 comentarios

  1. Me gusta tu poema. Tan solo tengo dos cosas por apuntar, y más por ser de pueblo alguna que por ser poeta. Una es una observación y otra, una aclaración .
    La primera es que no es el caballo el que oxida las herraduras , sino el tiempo que pasan estas ya retiradas de él, tiradas en un cubo o perdidas por cualquier rastrojo.
    La segunda, la aclaración, no entiendo este “veces oprimida… ” me falta algo o no soy capaz de conectarlo a nada.

    Saludos y gracias por el poema.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Paul, disculpa por escribirte tarde no he leído tu comentario, no te preocupes estoy yo para aclararlo. También soy de pueblo y en esta ocasión me resultó bonita la imagen de un caballo que oxida sus herraduras a modo de rebeldía, en añoranza a su estado de libertad propiamente dicho, también puede traducirse como el animal que en el desuso de sus facultades, se siente oxidado, viejo y torpe relativo a las actividades que realizaba antes de estancarse, es una metáfora del autor que deja de escribir porque siente inseguridad hacia sus escritos y cuando lo retoma de nuevo tras un tiempo, se encuentra en exceso torpe y lleno de claroscuros. No dejan de ser imágenes poéticas que cada cual puede tomar y asimilar desde su individualidad, por supuesto que tienes razón y un caballo por voluntad propia no puede oxidar sus herraduras, pero en este caso con el juego de palabras y si personificamos esta imagen del caballo, todo es posible. ¡La magia de la poesía!
      Relativo a la aclaración, ya empiezo a hablar desde el yo poético, esa magia interior que cada uno poseemos es la luz que “a veces se oprime” por este rombo que es una metáfora del miedo, ese habitáculo en el que nos oprimimos y reducimos todo nuestro potencial por simple temor.
      Espero que te haya podido resolver la duda. Por supuesto, estoy aquí para atender cualquier cosa incluso, visiones totalmente distintas a la idea con la que ejecuté este poema por primera vez.

      Le gusta a 1 persona

    2. Hola Paul, disculpa por escribirte tarde no he leído tu comentario, no te preocupes estoy yo para aclararlo. También soy de pueblo y en esta ocasión me resultó bonita la imagen de un caballo que oxida sus herraduras a modo de rebeldía, en añoranza a su estado de libertad propiamente dicho, también puede traducirse como el animal que en el desuso de sus facultades, se siente oxidado, viejo y torpe relativo a las actividades que realizaba antes de estancarse, es una metáfora del autor que deja de escribir porque siente inseguridad hacia sus escritos y cuando lo retoma de nuevo tras un tiempo, se encuentra en exceso torpe y lleno de claroscuros. No dejan de ser imágenes poéticas que cada cual puede tomar y asimilar desde su individualidad, por supuesto que tienes razón y un caballo por voluntad propia no puede oxidar sus herraduras, pero en este caso con el juego de palabras y si personificamos esta imagen del caballo, todo es posible. ¡La magia de la poesía!
      Relativo a la aclaración, ya empiezo a hablar desde el yo poético, esa magia interior que cada uno poseemos es la luz que “a veces se oprime” por este rombo que es una metáfora del miedo, ese habitáculo en el que nos oprimimos y reducimos todo nuestro potencial por simple temor.
      Espero que te haya podido resolver la duda. Por supuesto, estoy aquí para atender cualquier cosa incluso, visiones totalmente distintas a la idea con la que ejecuté este poema por primera vez.

      Le gusta a 2 personas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: