Juan P. Merino (México) Poesía

La fatalidad de una atracción desmesurada

¡Oh cruenta daga azulada!

Que atraviesas suavemente 

la piel del iluso soñador,

viendo frustrada su enloquecida esperanza

de poder atestiguar un amanecer más,

en compañía de tu pulcra y fría hoja. 

Dulce dama de acero inoxidable,

sensual en tus curvas y movimientos

con los que más de uno queda hipnotizado

hasta que más pronto que tarde 

revelas tus aptitudes mortales 

para llevar casi a cualquiera 

al filo de la muerte. 

Los continuos hilos de sangre 

que corren sobre ti

tras haber realizado minuciosamente

cada una de tus diligencias,

no han de mermar tu desempeño 

para con tus siguientes víctimas.

Consciente eres de que todas ellas

se presentan ante ti voluntariamente,

deseosas por tratar de cambiar

tu invariable naturaleza, 

o quizás con la triste intención 

de sentir cualquier cosa 

por vez primera,

aún y cuando ello implique 

dejarse caer ciegamente

al abismo de la fatalidad. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: