Algún gato

Como un pulpo anaranjado, el sol
extendió un tentáculo lumínico
abriendo los párpados de mi ventana;
y por la grieta de metal y vidrio,
se deslizó un gato.

Y el gato, que me miraba fijamente
con el ámbar hipnótico,
con la miel salvaje en los ojos,
con lo amarillo casi naranja del molusco;
no emitía una sola palabra.

Su cuerpo era largo
como una parábola azabache,
que nacía de un árbol o un muro
y moría con patas amortiguadas
en el extremo austral del colchón.

De pronto, la vista se me fundía
en la destreza felina,
en el sigilo congénito;
y la musculatura carbónica,
se delineaba bajo su piel.

Pequeño gato, intrépido forastero,
danzas como la boa que hiende un río;
pero el movimiento, por poco criminal
de tu sincronizada masa, no te pertenece.
Así tampoco estos versos, que seguramente
no hablen de vos.

Publicado por Kaburrrrrr

El pájaro que canta sobre el techo, sobre la armadura de pulidas tejas; con el pico embarrado y las alas empapadas de cielo; se parece a mí, cuando te busco por las mañanas.

6 comentarios sobre “Algún gato

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