Al llevarla de la mar al cielo,
se me ofusca la mirada
ante la ansiedad ahumada de olvidarme.
Ya no me es tan distinta al espejo
aquella ilusoria espada
que me ahonda en este ejarbe.
Y un viejo rencor se ha convertido
en el nuevo calor de la mañana,
que se asemeja al dolor contrito
y me arroja a esta humedad perlada.

Alejandro Kosak
La biblioteca de arena
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Pablo Alejos Flores
@pabloalejosflo
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