Tierra

Desde mi ventana veo terrosos caminos
desplegados en la arboleda.
El viento árido ciega mis ojos
el polvo despierta mi piel, mis ganas.
Te espero para hundir los pies en el camino.
Las piedras desaparecen alcanzadas
por mis pies, tus pies.
Lanzadas al abismo de la incertidumbre
contra el cálido sol del atardecer.
Ruedan sin rumbo esperando
las lluvias torrenciales de abril,
de centellas blancas y nubes negras.
Y seguirán su camino punzantes, distantes,
amantes de una noche.
Igual que yo.

Natalia Sola
@nataliacabanillassola
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